Lina Cataño, Cristina Ricardo
El trabajo esta en el blog de Lina Cataño, en la cima de la estratosfera y en el blog de Ana Cristina Vidal.
jueves, 28 de agosto de 2014
De la clase del 26 de agosto
Daniela Marín, Cristian Pérez, Osmer, Yamith Quirós
La experiencia mítica esta enlazada con los preceptos de una divinidad?
La herencia cultural lo provoca.
El límite de la imaginación atraviesa puentes hacia la consecución de lo divino?
El arte es un puente entre la imaginación y lo divino, estos límites aparecen en las representaciones que presentan el modo como idealizamos los dioses. Plasmar la perfección que parte de experiencias colectivas.
El mundo de las imágenes nos habla de lo que ya en sueños hemos compartido con la ilusión?
Las imágenes como reflejo de los sueños, y de la imaginación, En la realización el sueño está sujeto a la voluntad.
La experiencia mítica esta enlazada con los preceptos de una divinidad?
La herencia cultural lo provoca.
El límite de la imaginación atraviesa puentes hacia la consecución de lo divino?
El arte es un puente entre la imaginación y lo divino, estos límites aparecen en las representaciones que presentan el modo como idealizamos los dioses. Plasmar la perfección que parte de experiencias colectivas.
El mundo de las imágenes nos habla de lo que ya en sueños hemos compartido con la ilusión?
Las imágenes como reflejo de los sueños, y de la imaginación, En la realización el sueño está sujeto a la voluntad.
En la clase del 26 quedó pendiente
Maria Camila, Sirley,
Es la ilusión una pulsión divina que transforma la voluntad?
Si es una pulsión divina porque lo divino proviene de lo ilusorio, es una invención necesaria para dar a la voluntad una mesura, la ilusión no es para ser comprendida, es una característica divina, creada por la ilusión.
Como la fantasia se convierte en una puerta al mundo interior.?
la fantasia proviene de la imaginación, se construye a partir de pensamientos sentimientos e ilusiones, es directamente necesaria una comunicación con el mundo interior para construir la fantasia.
La apariencia debe ser bella o sabia?
El ideal de la apariencia es la sabiduría, pues al ser sabia es bella, lo cual no ocurre si fuera bella,una apariencia apolínea es bella y sabia, es un ideal, pero como ideal funciona solo cuando es visto por los ojos de conocimiento para tener una idea de lo realmente bello.
Es la ilusión una pulsión divina que transforma la voluntad?
Si es una pulsión divina porque lo divino proviene de lo ilusorio, es una invención necesaria para dar a la voluntad una mesura, la ilusión no es para ser comprendida, es una característica divina, creada por la ilusión.
Como la fantasia se convierte en una puerta al mundo interior.?
la fantasia proviene de la imaginación, se construye a partir de pensamientos sentimientos e ilusiones, es directamente necesaria una comunicación con el mundo interior para construir la fantasia.
La apariencia debe ser bella o sabia?
El ideal de la apariencia es la sabiduría, pues al ser sabia es bella, lo cual no ocurre si fuera bella,una apariencia apolínea es bella y sabia, es un ideal, pero como ideal funciona solo cuando es visto por los ojos de conocimiento para tener una idea de lo realmente bello.
martes, 26 de agosto de 2014
Para la discusión de la clase del 26 de agosto
Cintya Maturana, Juliana Roldán, Stefany Echeverri, Andrès Echavarría
En que medida el artista es filósofo y el filósofo es artista.
El artista es filósogo cuando a través de su creación resuleve cuestionamientos personales y sociales principalmente sobre su existencia y el filósofo es artista cuando a partir de su constante cuestionamiento es capaz de crear realidades diferentes a lo aparente, se enlaza de esta manera con el pirncipio de que todo hombre es artista en potencia porque puede crear para si representaciones del mundo.
En que distancia es lo apolíneo y lo dionisicao el mismo lugar?
El sueño es en donde lo apolíneo y lo dionisiaco se juntan, porque es cuando uno crea sus propios sueños, en donde las metas y los desos son potencias, no obstante también es el lugar en donde las normas se pueden romper (presentimiento) a causa del deseo.
Como la fantasia se convierte en una puerta al mundo interior
La fantasis podría definirse como un mundo subjetivo que muestra nuestros impulsos y voluntades. creamos porque tenemos deseos, esa es la fantasia.
La pregunta se cuestiona la fantasia y la entrada al mundo interior, por eso proponemos la fantasia como una pulsión, como una imagen de nosotros mismos, alimenta la creación y alimenta al sujeto.
En que medida el artista es filósofo y el filósofo es artista.
El artista es filósogo cuando a través de su creación resuleve cuestionamientos personales y sociales principalmente sobre su existencia y el filósofo es artista cuando a partir de su constante cuestionamiento es capaz de crear realidades diferentes a lo aparente, se enlaza de esta manera con el pirncipio de que todo hombre es artista en potencia porque puede crear para si representaciones del mundo.
En que distancia es lo apolíneo y lo dionisicao el mismo lugar?
El sueño es en donde lo apolíneo y lo dionisiaco se juntan, porque es cuando uno crea sus propios sueños, en donde las metas y los desos son potencias, no obstante también es el lugar en donde las normas se pueden romper (presentimiento) a causa del deseo.
Como la fantasia se convierte en una puerta al mundo interior
La fantasis podría definirse como un mundo subjetivo que muestra nuestros impulsos y voluntades. creamos porque tenemos deseos, esa es la fantasia.
La pregunta se cuestiona la fantasia y la entrada al mundo interior, por eso proponemos la fantasia como una pulsión, como una imagen de nosotros mismos, alimenta la creación y alimenta al sujeto.
Para la Discusión Clase del 26 de Agosto
Estefanía Castro y Juan Fernando Pérez
Cuando es el hombre capaz de ver sus sueños y no dejarse atrapar por la apariencia que le exige la actitud de belleza?
El prinicipio de individuación permite espacapar de lo apolíneo, este es un proceso de consolidción pues en ello se trasciende la apariencia, pues se es consciente de si y de los imaginarios, se supera asi una primer apariencias, esta se conforma por un parámetro colectivo que se deleita en el mundo onírico. Lograr la primera apariencia es comprender el imaginario que nos construye, es la imagen de lo que vemos, es la primer impresión.
En que momento la frontera de lo apolineo es dionisiaca?
Este es el momento de la embriaguez consciente, es ser un ente activo en un contexto social. El equilibrio entre los impulsos, carga de significado del lenguaje común del arte que esta asociado con lo apolíneo en la técnica. Esta se llena de contenido con el lenguaje dionisiaco, este lenguaje no se puede expresar con palabras y parte de la percepción. No es explícito y tampoco es comprensible en la frontera de los impulsos, estos vienen de la misma fuente, de por ello que es tan dificil hallar el punto de equilibrio.
Cuando es el hombre capaz de ver sus sueños y no dejarse atrapar por la apariencia que le exige la actitud de belleza?
El prinicipio de individuación permite espacapar de lo apolíneo, este es un proceso de consolidción pues en ello se trasciende la apariencia, pues se es consciente de si y de los imaginarios, se supera asi una primer apariencias, esta se conforma por un parámetro colectivo que se deleita en el mundo onírico. Lograr la primera apariencia es comprender el imaginario que nos construye, es la imagen de lo que vemos, es la primer impresión.
En que momento la frontera de lo apolineo es dionisiaca?
Este es el momento de la embriaguez consciente, es ser un ente activo en un contexto social. El equilibrio entre los impulsos, carga de significado del lenguaje común del arte que esta asociado con lo apolíneo en la técnica. Esta se llena de contenido con el lenguaje dionisiaco, este lenguaje no se puede expresar con palabras y parte de la percepción. No es explícito y tampoco es comprensible en la frontera de los impulsos, estos vienen de la misma fuente, de por ello que es tan dificil hallar el punto de equilibrio.
Para la discusión de la clase del 26 de agosto
Elizabeth Acevedo, Kelly Agudelo y Melisa Montoya.
Como la experiencia mítica se enlaza con los preceptos de una divinidad?
Los mitos y los dioses, estos como modelos de vida, ejemplos de comportamiento entre los cuales los hombres imitan La fuerza, la belleza y la valentía
La antítesis de lo apolíneo.
Es la embriauez de lo dionisicaco, es la idealización del hombre y del mundo.
Es la embiraguez en la perfección esta sucede entre el mundo apolíneo y el dionisiaco, no obstantes en este punto se supera la antítesis.
Cuando el arte es prodcuto de la imaginación
Proponemos como punto de partida para analizar esta pregunta la teoría de platón sobre las ideas.
1. Las ideas son lo verdadero
2. Las cosas son copias de las ideas
3. El arte es copia de la realidad y a su vez la realidad es copia de las ideas.
Esta propuesta es sacada del mundo de las Ideas sacadas en Platón: video en yotube. .
Lo dionisiaco es parte del sueño de las apariencias y la realidad como el enfrentamiento entre lo apolíneo y lo dionisiaco; el arte es la creación de la apariencia.
Como la experiencia mítica se enlaza con los preceptos de una divinidad?
Los mitos y los dioses, estos como modelos de vida, ejemplos de comportamiento entre los cuales los hombres imitan La fuerza, la belleza y la valentía
La antítesis de lo apolíneo.
Es la embriauez de lo dionisicaco, es la idealización del hombre y del mundo.
Es la embiraguez en la perfección esta sucede entre el mundo apolíneo y el dionisiaco, no obstantes en este punto se supera la antítesis.
Cuando el arte es prodcuto de la imaginación
Proponemos como punto de partida para analizar esta pregunta la teoría de platón sobre las ideas.
1. Las ideas son lo verdadero
2. Las cosas son copias de las ideas
3. El arte es copia de la realidad y a su vez la realidad es copia de las ideas.
Esta propuesta es sacada del mundo de las Ideas sacadas en Platón: video en yotube. .
Lo dionisiaco es parte del sueño de las apariencias y la realidad como el enfrentamiento entre lo apolíneo y lo dionisiaco; el arte es la creación de la apariencia.
lunes, 25 de agosto de 2014
II. 3 Redención
No precisamos, en cambio, hablar sólo con conjeturas cuando se trata de poner al descubierto el abismo enorme que separa a los griegos dionisíacos de los bárbaros dionisíacos. En todos los confines del mundo antiguo - para dejar aquí de lado el mundo moderno -, desde Roma hasta Babilonia, podemos demostrar la existencia de festividades dionisíacas, cuyo tipo, en el mejor de los casos, mantiene con el tipo de las griegas la misma relación que el sátiro barbudo, al que el macho cabrío prestó su nombre y sus atributos, mantiene con Dioniso mismo. Casi en todos los sitios la parte central de esas festividades consistía en un desbordante desenfreno sexual, cuyas olas pasaban por encima de toda institución familiar y de sus estatutos venerables; aquí eran desencadenadas precisamente las bestias más salvajes de la naturaleza, hasta llegar a aquella atroz mezcolanza de voluptuosidad y crueldad que a mí me ha parecido siempre el auténtico «bebedizo de las brujas». Contra las febriles emociones de esas festividades, cuyo conocimiento penetraba hasta los griegos por todos los caminos de la tierra y del mar, éstos, durante algún tiempo, estuvieron completamente asegurados y protegidos, según parece, por la figura, que aquí se yergue en todo su orgullo, de Apolo, el cual no podía oponer la cabeza de Medusa a ningún poder más peligroso que a ese poder dionisíaco, grotescamente descomunal. En el arte dórico ha quedado eternizada esa actitud de mayestática repulsa de Apolo. Más dificultosa e incluso imposible se hizo esa resistencia cuando desde la raíz más honda de lo helénico se abrieron paso finalmente instintos similares: ahora la actuación del dios délfico se limitó a quitar de las manos de su poderoso adversario, mediante una reconciliación concertada a tiempo, sus aniquiladoras armas. Esta reconciliación es el momento más importante en la historia del culto griego: a cualquier lugar que se mire, son visibles las revoluciones provocadas por ese acontecimiento. Fue la reconciliación de dos adversarios, con determinación nítida de sus líneas fronterizas, que de ahora en adelante tenían que ser respetadas, y con envío periódico de regalos honoríficos; en el fondo, el abismo no había quedado salvado. Mas si nos fijamos en el modo como el poder dionisíaco se reveló bajo la presión de ese tratado de paz, nos daremos cuenta ahora de que, en comparación con aquellos saces babilónicos y su regresión desde el ser humano al tigre y al mono, las orgías dionisíacas de los griegos tienen el significado de festividades de redención del mundo y de días de transfiguración. Sólo en ellas alcanza la naturaleza su júbilo artístico, sólo en ellas el desgarramiento del principium individuationis se convierte en un fenómeno artístico. Aquel repugnante bebedizo de brujas hecho de voluptuosidad y crueldad carecía aquí de fuerza: sólo la milagrosa mezcla y duplicidad de afectos de los entusiastas dionisíacos recuerdan aquel bebedizo - como las medicinas nos traen a la memoria los venenos mortales -, aquel fenómeno de que los dolores susciten placer, de que el júbilo arranque al pecho sonidos atormentados. En la alegría más alta resuenan el grito del espanto o el lamento nostálgico por una pérdida insustituible. En aquellas festividades griegas prorrumpe, por así decirlo, un rasgo sentimental de la naturaleza, como si ésta hubiera de sollozar por su despedazamiento en individuos. El canto y el lenguaje mímico de estos entusiastas de dobles sentimientos fueron para el mundo de la Grecia de Homero algo nuevo e inaudito: y en especial prodújole horror y espanto a ese mundo la música dionisíaca. Si bien, según parece, la música era conocida ya como un arte apolíneo, lo era, hablando con rigor, tan sólo como oleaje del ritmo, cuya fuerza figurativa fue desarrollada hasta convertirla en exposición de estados apolíneos. La música de Apolo era arquitectura dórica en sonidos, pero en sonidos sólo insinuados, como son los propios de la cítara. Cuidadosamente se mantuvo apartado, como no-apolíneo, justo el elemento que constituye el carácter de la música dionisíaca y, por tanto, de la música como tal, la violencia estremecedora del sonido, la corriente unitaria de la melodía` y el mundo completamente incomparable de la armonía. En el ditirambo dionisíaco el hombre es estimulado hasta la intensificación máxima de todas sus capacidades simbólicas; algo jamás sentido aspira a exteriorizarse, la aniquilación del velo de Maya, la unidad como genio de la especie, más aún, de la naturaleza. Ahora la esencia de la naturaleza debe expresarse simbólicamente; es necesario un nuevo mundo de símbolos, por lo pronto el simbolismo corporal entero, no sólo el simbolismo de la boca, del rostro, de la palabra, sino el gesto pleno del baile, que mueve rítmicamente todos los miembros. Además, de repente las otras fuerzas simbólicas, las de la música, crecen impetuosamente, en forma de rítmica, dinámica y armonía. Para captar ese desencadenamiento global de todas las fuerzas simbólicas el ser humano tiene que haber llegado ya a aquella cumbre de autoalienación que quiere expresarse simbólicamente en aquellas fuerzas; el servidor ditirámbico de Dioniso es entendido, pues, tan sólo por sus iguales. ¡Con qué estupor tuvo que mirarle el griego apolíneo! Con un estupor que era tanto mayor cuanto que con él se mezclaba el terror de que en realidad todo aquello no le era tan extraño a él, más aún, de que su consciencia apolínea le ocultaba ese mundo dionisíaco sólo como un velo.
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